Sonrisasforever

Una invitación a la reflexión

Archivo anual: 2014

Martes

25

noviembre 2014

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Cerrado por vacaciones…especiales

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cerrado por vacaciones

 

Este año adelantamos el periodo vacacional Navideño.

Mi inminente maternidad y todo lo que ello implica hace que queramos disfrutar y vivir el momento en toda su intensidad.

Disfrutar de cada instante, de los pequeños grandes momentos y sobretodo de la compañía de quien queráis.

Volvemos en 2015 con más energía, más temas, más reflexiones, más ilusiones, más sonrisas y sobretodo con las ganas de siempre de compartir porque ” si lo que tengo no lo puedo compartir, no tengo nada”.

Lunes

17

noviembre 2014

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El amor, ese desconocido

Escrito por , Publicado por Sonrisasforever

lovesonrisas

El amor es, según la Real Academia, un sentimiento afectivo. Pero, a veces, pienso que es un sentimiento diverso.

Porque, ¿es lo mismo lo que siento por mi mujer, única persona imprescindible en mi vida, que lo que siento por mis hijos, y por mis nietas; y por mis dos hermanos; y por mis sobrinos; y por mi nuera y por mi yerno; y por mis amigos temporales; y por mis amigos permanentes; y por el amigo; y por aquellos seres queridos que se fueron para siempre pero que son parte de ti; y de los que se fueron lejos pero siguen estando dentro de ti refugiados en el recuerdo que no olvidarás jamás?

¿Y es lo mismo lo que siento cuando mi nieta me abraza y me besa que lo que siento cuando beso el vientre de mi hija impaciente por recibir esa nueva vida que me da vida?

¡Vaya lío! Ya no sé qué es el amor… o sí.

Tiene mucho de entrega y todo de incondicional. “Tú haz todo lo posible por hacerme feliz a mí que de hacerte feliz a ti ya me encargaré yo”. Y así, todos felices.

Voy a incorporar en los artículos, frases. Unas mías otras no, que me impactaron en algún momento por el mensaje que conllevan. Hoy, de estreno, dos.

“¿Por qué tener que dar explicaciones de lo que sentimos y, si hacemos lo que sentimos, tener que dar explicaciones de lo que hacemos?”

“Las cosas no son difíciles. Son difíciles porque no nos atrevemos”.

Lógicamente, muchos se darán por aludidos, ya lo sé. A todos os quiero, a nadie más que a otros, pero a casi todos de forma diferente. Esto lo aprendí de mi hijo, cuando se ama no hay niveles, hay entrega, hay intensidad, hay formatos dispares.

Y yo, a lo mío, sigo sonriendo.

Lunes

10

noviembre 2014

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Lunes

3

noviembre 2014

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Respeto a la libertad personal

Escrito por , Publicado por Sonrisasforever

 

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Recientemente, en este inicio anacrónico de otoño en el que la caída de las hojas de los árboles no se corresponde con la caída de las temperaturas, mi amigo, “el amigo”, me dio una sorpresa… Cogió el volante del coche y me llevó por un camino que se adentraba en las entrañas de la cada vez más escasa naturaleza. Llegamos ante una casona toda ella y su entorno preñada de naturaleza y con un silencio sonoro en el que apenas se percibían las voces apaciguadas de unos niños entremezcladas con los cánticos de los pájaros que agradecían esa compañía en su hábitat natural.

Niños y niñas de 7,8,9, 10 años, jugaban libremente, aprendían libremente, ordenaban y limpiaban libremente, organizaban y opinaban libremente en una asamblea que yo llamaría: la asamblea de la libertad y el respeto. Nadie les obligaba a ser felices y sin embargo, lo eran.

Tuve una sensación rara, ningún niño o niña me parecían más guapos o grandes que otros, todos me parecían iguales. No había ricos y pobres, todos eran iguales en ese paraíso perdido de la madre Naturaleza.

Habían padres y otras personas mayores celadores anónimos de un orden establecido en base a unos principios y valores basados en el respeto y el amor incondicional. Esos celadores no prohibían nada, cruzaban sus miradas con los niños extendían los brazos o abrían las manos y esos niños comprendían libremente que existe un orden natural, solidario, no preestablecido por dogmas y basado en el sentido común.

Luego hablé con el hijo del amigo, no lo hacía desde hacía un tiempo. Es increíble como en tan corto espacio de tiempo había aprendido tanto. Había aprendido cosas que no te enseñan en los colegios oficiales ni en ninguna universidad, había aprendido a vivir, a respetar, a valorar, a amar, a comprender por qué cantan los pájaros, porque se sienten libres, vuelan en su entorno natural sin una jaula en la que la sociedad actual los expone como símbolo de su propia realidad decadente. Y el hijo del amigo, lo había aprendido y no dejaba de sonreír.

Sí, queridos amigos, otra forma de vivir es posible, otra forma de vivir es necesaria, porque necesitamos seguir sonriendo de una forma natural.

 

Martes

28

octubre 2014

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Mirando el mar

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mirando el mar

Aún con los ojos cerrados siento el mar; de esas mil tonalidades de azul, de esos contrastes: entre su calma infinita y sus embravecidas olas…pero siempre infinito, siempre inmenso.
Mirando el mar, me siento libre.
Mirando el mar, me dejo llevar.
Mirando el mar, me gusta pensar.
Mirando el mar, veo el infinito que me lleva a todas partes y a ninguna a la vez.
Mirando el mar, pienso en cómo será.
Mirando el mar, pienso en ti.
Mirando el mar, no pienso en nada.
Mirando el mar, sonrío.
Mirando el mar, percibo su aroma.
Mirando el mar, oigo sus susurros.
Mirando el mar, no veo nada.
Mirando el mar, lo siento todo…

Lunes

20

octubre 2014

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Sexto sentido

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En el colegio me enseñaron que tenemos cinco sentidos: la vista, el oído, el olfato, el gusto y el tacto. Pero en el transcurrir de la vida siempre he creído que existía un sexto sentido más allá del título de alguna película y del nombre de un grupo musical en el que participaba un viejo amigo mío al que la mansedumbre del paso del tiempo me ha ubicado en el olvido, en su olvido.

Científicamente, el sexto sentido se menciona en aquellas percepciones extrasensoriales que la ciencia niega por indemostrable empíricamente. Pero entonces, ¿qué sentido es ese que me invade de felicidad cuando mi nieta, ante mi proximidad inesperada y al yo extender mis brazos, corre a mi encuentro más rápido de lo que casi puede y nos fundimos en un abrazo que yo elevo a mi cielo personal? Siento algo muy fuerte dentro y fuera de mí y que es la suma de los otros cinco sentidos. En el colegio no me enseñaron qué sentido era ese que le da sentido a mi vida actualmente.

Tampoco sé qué sentido es ese que se me despierta cuando acaricio el vientre preñado de mi hija con la intención de que esa otra nieta en camino sienta esa caricia como regalo de bienvenida.

Desconozco también qué sentido es el que percibo cuando inerte sobre una camilla me entrego a la magia silenciosa, al milagro que existe porque domina mis sentidos. Me sumerjo en una especie de oasis onírico. No siento ningún dolor, no veo nada, no oigo nada, no huelo nada, solo percibo que una energía controlada y sutil recorre todo mi cuerpo con la seguridad y el acierto que solo un sexto sentido es capaz de percibir. Al volver a la otra realidad observo la luz de unos ojos celestiales, escucho el susurro suave de sus palabras, percibo que atiende mi agradecimiento silencioso y siento el perfume de vida que emana de su aliento. Recupero los otros cinco sentidos, estoy ante mi terapeuta, mi amigo, seguramente otro destinatario de mi sexto sentido.

Me es igual que en el colegio no me lo enseñaran. Me es igual que los científicos no lo puedan demostrar. El sexto sentido, para mí, nace de un sentimiento: EL AMOR INCONDICIONAL. Y eso me produce una gran alegría y por eso os regalo una sonrisa. Hasta pronto.