Sonrisasforever

Una invitación a la reflexión

Archivo mensual: marzo 2015

Lunes

30

marzo 2015

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Equinoccio

Escrito por , Publicado por Sonrisasforever

imaeq

Cuando me encuentro a personas que no me frecuentan, siempre me dicen lo mismo: “te veo muy bien”. Yo pienso que eso sucede porque siempre me ven sonreír y esa sonrisa es una sonrisa alegre. Porque yo, no hace mucho tiempo, conocí alguien que tenía una sonrisa triste. Afortunadamente, esa sonrisa ya es alegre y eso me hace feliz. Para que eso sucediera ese alguien solo tuvo que mirarse al espejo y ver qué es lo que tenía que cambiar en su vida, su actitud.

Aprovechando que cuando escribo esto empieza la primavera, y acabamos de pasar por ese primer equinoccio del año que da paso a esa estación tan deseada por muchos por su colorido y su templanza, se me ocurre pensar en qué momento de mi vida me encuentro sin depender de la posición del sol respecto al ecuador terrestre. Pienso que me da igual que el tiempo entre el día y la noche tenga la misma duración en todas partes en este momento. Llegará un tiempo en que será más larga la noche que el día cuando llegue el solsticio de invierno. Bueno, también me es igual, tendré más tiempo para soñar…

Tanto el día como la noche se tienen que vivir de una u otra forma. No debemos pensar en el tiempo que nos queda o si generacionalmente ya nos toca confundirnos con la noche infinita (sí, esto te lo dedico a ti, que ya sabes quién eres, mi querido…)

Hoy he recibido un mensaje de un amigo que está lejos en la distancia pero cerca en el recuerdo en el que me recomendaba una canción en francés que le recordaba a mí y que se titulaba. “Mon ami, mon maître” (Mi amigo, mi maestro)

Querido… (Perdona que no te nombre, soy muy respetuoso con el pudor de los demás). Mensajes como este hacen, y te lo recomiendo, que cada día cuando me despierto de soñar me entregue a la vida con total energía positiva, se ha acabado el recreo onírico, toca vivir, puede ser que alguien nos necesite. No esperes que se haga oscuro, siempre es de día cuando se aspira  a algo.

Y si es con una sonrisa alegre, mejor.

Lunes

23

marzo 2015

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No quiero ser como soy

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no quiero ser...

El otro día leí una frase de un prócer de la literatura que decía que el deseo de ser diferente de cómo se es era la mayor tragedia del ser humano. Quizá sea así, pero yo pienso que más que una tragedia es el fracaso individual del ser humano. No soporto aquellos que siempre se justifican diciendo aquello de: “es que yo soy así, ya lo sabes”. A esos habría de preguntarles si quieren ser así aunque eso les acomode en la más que discreta mediocridad. Son personas que no viven, solo existen.

Vivir es cambiar, adaptarse, equivocarse, rectificar…, en todo aquello que la genética no te puede imponer. En los comportamientos, la genética puede tener influencia en las formas pero no en el fondo. Las personas nacen de unos genes pero se hacen de su voluntad evolutiva. Y viene a cuenta una frase de otro prócer de cuyo nombre no recuerdo y que decía:

“Por eso es tan importante dejar que ciertas cosas se vayan. Soltar. Desprenderse. La gente tiene que entender que nadie está jugando con cartas marcadas, a veces ganamos y a veces perde­mos. No esperes que te devuelvan algo, no esperes que reconoz­can tu esfuerzo, que descubran tu genio, que entiendan tu amor. Cerrando ciclos. No por orgullo, por incapacidad o por soberbia, sino porque simplemente aquello ya no encaja en tu vida. Cierra la puerta, cambia el disco, limpia la casa, sacude el polvo. Deja de ser quien eras y transfórmate en quien quieres ser”.

Yo, de muy joven, sonreía poco. Ahora, de mayor, sonrío mucho. Cuando me preguntaban por qué era tan serio, yo contestaba: “es que soy así”. Hasta que un día decidí cambiar y luché para tener motivos suficientes para sonreír. Muchos de esos motivos estáis leyendo estas líneas que acabo con una nueva sonrisa. Ya lo sabéis, ahora quiero ser así.

Lunes

16

marzo 2015

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La leyenda del hilo rojo…

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hilo rojo

Esta semana, una historia que leí hace tiempo y me llevó a la reflexión…

 

Cuenta una leyenda oriental que las personas destinadas a conocerse tienen un hilo rojo atado en sus dedos. Este hilo nunca desaparece y permanece constantemente atado, a pesar del tiempo y la distancia. No importa lo que tardes en conocer a esa persona, ni importa el tiempo que pases sin verla, ni siquiera importa si vives en la otra punta del mundo: el hilo se estirará hasta el infinito pero nunca se romperá.

Este hilo lleva contigo desde tu nacimiento y te acompañará, tensado en mayor o menor medida, más o menos enredado, a lo largo de toda tu vida. Así es que, el Abuelo de la Luna, cada noche sale a conocer a los recién nacidos y a atarles un hilo rojo a su dedo, un hilo que decidirá su futuro, un hilo que guiará estas almas para que nunca se pierdan…

Un hilo rojo al que no podremos imponer nuestros caprichos ni nuestra ignorancia, un hilo rojo que no podremos romper ni deshilachar. Un hilo rojo directo al corazón, que conecta a los amores eternos, a los profundos, esos que simbolizan el antes y por los que no hay después. El amor de una madre, de un padre, de un hermano, de un niño, de un amigo, de un hombre o de una mujer… Un hilo rojo que simboliza el amor y el interés común…

 

HISTORIA

Una de las leyendas sobre este hilo rojo cuenta que un anciano que vive en la luna, sale cada noche y busca entre las almas aquellas que están predestinadas a unirse en la tierra, y cuando las encuentra las ata con un hilo rojo para que no se pierdan.

Pero la leyenda más popular y la que se recita en casi todos los hogares japoneses a los niños y jóvenes es esta:

–   Hace mucho tiempo, un emperador se entero de que en una de las provincias de su reino vivía una bruja muy poderosa que tenia la capacidad de poder ver el hilo rojo del destino y la mando traer ante su presencia.

Cuando la bruja llegó, el emperador le ordeno que buscara el otro extremo del hilo que llevaba atado al meñique y lo llevara ante la que seria su esposa; la bruja accedió a esta petición y comenzó a seguir y seguir el hilo. Esta búsqueda los llevo hasta un mercado en donde una pobre campesina con una bebe en los brazos ofrecía sus productos.

Al llegar hasta donde estaba esta campesina, se detuvo frente a ella y la invito a ponerse de pie e hizo que el joven emperador se acercara y le dijo : “Aquí termina tu hilo” , pero al escuchar esto , el emperador enfureció creyendo que era una burla de la bruja , empujo a la campesina que aun llevaba a su pequeña bebe en los brazos y la hizo caer haciendo que la bebe se hiciera una gran herida en la frente , ordeno a sus guardias que detuvieran a la bruja y le cortaran la cabeza.

Muchos años después, llego el momento en que este emperador debía casarse y su corte le recomendó que lo mejor era que desposara a la hija de un general muy poderoso. Aceptó y llegó el día de la boda y el momento de ver por primera vez la cara de su esposa, la cual entro al templo con un hermoso vestido y un velo que la cubría totalmente.

Al levantarle el velo vio por primera vez que este hermoso rostro …. …. …. …. tenía una cicatriz muy peculiar en la frente. “

Una cicatriz que él mismo había provocado al no ver al destino que había pasado frente a él y también nos muestra como los amores destinados son eso, no podemos escapar de la persona que nació para amarnos.

 

Fuentes: lamenteesmaravillosa.com

Lunes

9

marzo 2015

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El amor es una fuerza, no una debilidad

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amorfuerza

En esta sociedad en la que el amor parece solo reservado en compañía del deseo, con lo cual deja de ser un amor incondicional, expresar ese sentimiento de forma casta y natural se interpreta como una debilidad. ¡Qué equivocados estamos!

Mi experiencia es la siguiente: con mi mujer, cuanto más castos nos vuelve la edad, más fuerza nos da nuestro amor que se convierte en totalmente incondicional; cuando mi hija o mi hijo me dicen: te quiero “campe”, me lo creo y pienso que son muy fuertes; cuando mi nieta Emma se sumerge entre mis brazos ansiosos de recibirla, busca la fuerza del amor que yo recibo; cuando mi nieta Roma agota el biberón que le doy como si fuera un elixir que me rejuvenece a mí y le alimenta a ella, ¡qué fuerte me siento! Cuando ese amigo que la vida nos puso delante porque nos teníamos que conocer, me dice: “te quiero”, yo le contesto lo mismo y siento una fuerza inusual; cuando mis sobrinos me miran a los ojos, me los creo y ellos me creen a mí; cuando mi terapeuta me sumerge en un mundo onírico en el que la ausencia de dolor es el mayor placer y escucha mi susurro emocional que proviene de lo más profundo de mi ser, él se limita a demostrármelo y creo que los dos nos sentimos más seguros de nosotros mismos, más fuertes en nuestra condición humana. Pero tengamos cuidado con la vanidad y ahí va la frase que nos avisa de su peligro:

El amor entre hombre y mujer, el amor hacia nuestros familiares y amigos, es a menudo posesivo, exclusivo, limitado, y contiene sentimientos egoístas. Se espera recibir al menos tanto como se da. Un amor semejante puede parecer profundo, pero se desvanece fácilmente si deja de responder a nuestras expectativas”.

¡Cómo no voy a sonreír! Os invito a todos vosotros, también os sentiréis más fuertes.

 

Martes

3

marzo 2015

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Historia de un día cualquiera

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díacualquiera

Tengo que escribir algo para el blog y no se me ocurre nada que pueda interesar a los demás. De pronto, he pensado: ¿y si cuento lo que me ha ocurrido hoy, un día cualquiera? Igual le interesa a alguien.

Estaba profundamente dormido, inmerso en un interesantísimo sueño del que ya no recuerdo casi nada. Eran las 9:15 de la mañana y todavía faltaban quince minutos para sonar el despertador cuando, de repente, ha sonado el timbre de casa. Como casi siempre, desde hace un tiempo, me he asustado. Me he dirigido a la ventana del servicio contiguo al dormitorio y he mirado al exterior. Era un transportista muy joven que venía a recoger un paquete que representaba la devolución de una de esas compras compulsivas provocadas por el comercio on-line. ¡Ya voooy! He susurrado mientras deambulaba en busca del albornoz que me permitiera eludir el escándalo público. A la vuelta al dormitorio he apagado el despertador y me he reincorporado al sueño anterior (para entonces aún lo recordaba). Me he despertado a las 11 de la mañana, me he duchado (hoy no tocaba afeitar), me he comido un plátano (de Canarias, claro) y he bajado al despacho a hurgar en internet.

A las 12 de la mañana me dijo mi terapeuta que vendría, aunque él siempre viene a la hora exacta aprox. Durante la hora larga que estuvo conmigo no recuerdo casi nada, solo que tenía un nuevo sueño de sensaciones liberadas del dolor continuado. Al poco tiempo, y siguiendo con las sensaciones vino mi hija acompañada de la suya. A partir de ahí, todo me pareció una gran realidad, no me apetecía soñar. Fui a buscar a mi mujer y comimos los tres ante la mirada preciosa de Roma, nuestra nieta. Luego comió ella masacrando los pechos de su madre y posteriormente engullendo un biberón. Yo levanté sus pequeñas axilas buscando un pan debajo del brazo pero no lo encontré.

Escuché el debate sobre el estado de la Nación, ese debate que yo titulo “Y tú más”, ese debate entre grandes oradores especialistas en descalificaciones e insultos “patéticos”. Menos mal que en el Canal 33 vi a mi yerno en un programa constructivo y me gustó mucho más, con muchas menos palabras transmitió mucho más, tanto como de dar vida a cosas que por sí solas no la tenían. El ser humano en positivo, en creativo, en innovador, nada político, todo práctico.

Es más de la una de la madrugada y pienso que para ser un día cualquiera, no está mal, la frase la dejo para otra semana. Si os ha gustado este artículo, me lo decís. Cuando me vuelva a ocurrir que no sé qué contar os explicaré la historia de un día cualquiera. Ahora me voy a dormir… y a soñar… y a sonreír.