Sonrisasforever

Una invitación a la reflexión

Archivo mensual: marzo 2016

Martes

29

marzo 2016

0

COMENTARIOS

Ocurrencias

Escrito por , Publicado por Sonrisasforever

oooasis

Otra vez la fumata blanca del incienso me acompaña en busca de algo que escribir en este blog. A ver qué se me ocurre, me dejo llevar y me vienen a la cabeza estas ocurrencias:

La peor desgracia de un rencoroso es perder la memoria. No hay mayor desgracia que ser un desgraciado. No hay pregunta más idiota que cuando encuentras a alguien y le dices: ¿ya estás aquí? “El perro es el mejor amigo del hombre”… y me supongo que la perra de la mujer ¿no? En política también empiezan a haber cónclaves pero siempre sale fumata negra, esto no hay Dios que lo arregle. El mayor enemigo de la vejez es el espejo y el de la juventud, los espejismos. El amor incondicional es decir “te quiero” y que nadie te crea.

Bueno, parece ser que solo se me ocurren tonterías. Pero también han ocurrido cosas serias. De todo ello me quedo con una frase que me ha salido de forma natural y que puede serle útil a los que son o se creen superiores y que yo me apliqué para vencer mi extinta vanidad: “Si tú quieres que yo crezca, primero tendrás que bajar a mi nivel para que yo alcance el tuyo”

¡No sabéis cuantas ganas tenía de volver a sonreír!

Lunes

14

marzo 2016

1

COMENTARIOS

La emoción de las primeras veces…

Escrito por , Publicado por Sonrisasforever

fotoblog

 

No dejo de maravillarme  de “la emoción de las primeras veces”. Me encanta mirar a mi hija y ver sus caras de asombro, de alegría, de sorpresa…

Ver cómo va descubriendo, cómo experimenta…me emociona sentir su emoción…

Y me hace pensar mucho en cómo vivimos las cosas los adultos. Resulta que parece que “madurar” es perder parte de esa intensidad, de esa capacidad de asombro, de esa emoción al descubrir…

Si es eso, no quiero madurar, quiero volver a ser niña. Seguir sintiendo cada momento único como eso, único e intenso. Seguir emocionándome con las pequeñas cosas, con los gestos, con los detalles, con las personas…

Reír sin importar si es oportuno o no, sonreír porque te apetece. Llorar porque así lo sientes…sin convencionalismos, sin estereotipos.

Y es que gracias a ella, vuelvo a ser niña. Recupero parte de lo que había olvidado y espero no volver a olvidarlo nunca.

En teoría tendría que ser yo quien le enseñara cosas…y creo que es ella quien más me enseña. Y yo aprendo cada día y me sigo maravillando…

Y tú, ¿dónde has dejado tu niño interior? ¿te atreves a rescatarlo?