Sonrisasforever

Una invitación a la reflexión

Archivo mensual: junio 2016

Viernes

17

junio 2016

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Se equivocan…todos

Escrito por , Publicado por Sonrisasforever

politica

Ya hace demasiado tiempo que la política se ha convertido en un problema en lugar de una solución a los mismos.

Nos pretenden gobernar con fanatismo ideológico cuando lo que se necesita son ideas. Ideas para gestionar los recursos que aportamos todos, unos más y otros menos, con los impuestos que nos imponen.

Ideas para privilegiar el bien común al bien de los partidos. Ideas para cambiar el sistema productivo de un mercado laboral anacrónico. Ideas para consensuar una enseñanza encaminada al estudio de los retos que nos impone el mañana en lugar de aprendernos el ayer que nunca volverá.

No es una cuestión direccional, es igual transitar por la derecha o la izquierda siempre que el destino sea el mismo: el progreso, la paz social, la igualdad entre mujeres y hombres, la libertad de pensamiento apartada de los dogmas, la justicia para todos y sin interpretaciones diferentes en función de ente o persona juzgada. Que el pecado de la corrupción no merezca la penitencia de la amnistía y que el perdón de esos pecados solo venga de la total devolución de lo apropiado ilícitamente.

Pronto, mi hija y yo, os daremos vacaciones. En verano tenéis que descansar y disfrutar con vuestras familias. Los que se equivocan… todos, os convocan a solucionarles los problemas que ellos mismos han creado. Les vamos a demostrar que nosotros no nos equivocamos… todos. La mayoría vamos a votar ideas sensatas, solo tienen que haberlas. Las ideologías no sirven para unir porque cada uno tiene la suya. Yo tengo la mía propia y me voy a dormir cada día con ella para poder soñar.

Cuando vayáis a votar, sonreír. Creo que puede ser una buena idea, para empezar.

Lunes

6

junio 2016

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El paraíso del recuerdo

Escrito por , Publicado por Sonrisasforever

toda una vida (16)

Papa, el pasado 27 de Mayo se cumplieron 20 años desde que nos dejaste. En ese viaje hacia lo desconocido habían dos paradas posibles: el paraíso del recuerdo o el infierno del olvido. No tenía ninguna duda de encontrarte en el primero, y no solo yo.

Por aquí, la familia sigue creciendo, ya somos abuelos, los unos de niños y nosotros de niñas, todos/as guapísimas/os, sin duda los mejores de los 22, como tus hijos y tus nueras, para ti.

La calle Rogent es ahora peatonal, ya no tendrías problemas de que el tranvía atropellara a los niños cuando íbamos a verte al León de Oro o te acompañábamos a hacer el vermú.

Nos portamos bastante bien, aunque algunas cosas no te gustarían. Como, por ejemplo, no respetar nuestras diferencias, que haberlas las hay. No sé qué poder de atracción tenías que todas nuestras familias acudían siempre a tu casa porque la considerábamos, la casa común. Tú eras el nexo entre todos, el que unía. No soportabas que nos peleárabamos y quizá por eso nos resistíamos a hacerlo. Cuando te fuiste lloré mucho, como jamás había llorado ni lloraré. Vaciaste el depósito amargo de unas lágrimas necesitadas de perdón.

Porque todos los pecados que cometiste fueron veniales y no más de los que cometemos nosotros. No te merecías la penitencia de la incomprensión a las circunstancias a las que tuviste de afrontar tu vida: guerra civil, dos hermanas bellísimas apartadas de la vida en plena y exuberante juventud. ¡Qué bonitas eran ellas para ti, y tú para ellas, Pepe!

Y nosotros, ya ves, nos enfadamos solo que por no interpretar en positivo nuestras diferencias que muchas veces solo son de color o de matiz.

Creo que solo que tu recuerdo nos tendría que servir de ejemplo, ofe… bonito.

El mismo año que te fuiste me declararon inválido total y absoluto. No te preocupes, papa. Nunca me he sentido tan válido, y si no que te lo diga Manoli, o mis hijos, o mis nietas, o mis sobrinos… o los muchos amigos que han ido apareciendo al conocer mi autenticidad, al Jorge que yo quería ser. He cambiado papa, hay que adaptarse a las circunstancias, de lo contrario, nos espera el infierno del olvido.

Perdonad los que no salís en este artículo, pero mi padre, nuestro padre, bien se merece un homenaje en forma de recuerdo y a cuyo paraíso le envío una sonrisa.