Sonrisasforever

Una invitación a la reflexión

Lunes

21

noviembre 2016

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Caminar sobre ruedas

Escrito por , Publicado por Sonrisasforever

Pese al título, este artículo no pretende ser una respuesta al anterior de mi hija Carmen. Nunca hemos dejado de responder a las preguntas del otro y todo lo demás siempre han sido certezas. Acabamos de ver juntos una película que nos recordó lo que sentimos cuando nos comunicaron, a cada uno hace más o menos tiempo, que la vida no nos iba a ir “sobre ruedas”, se equivocaron. Sobre todo cuando descubrimos que las ruedas las teníamos que poner nosotros mismos. Por cierto, la película es: “100 metros”.

Ya he perdido la vergüenza de salir por las calles circulando con mi scooter. La gente me mira con pena, me dejan pasar con preferencia, me saludan quienes antes no lo hacían, y me hacen preguntas como éstas: ¿a cuánto corre? ¿Te ayuda el Estado? Pues bien, no voy con el scooter para correr más, lo hago para caminar más, con lo cual no es una cuestión de velocidad. Es una cuestión de ánimo para poder acercarme a mi gente, para compartir caminos. Y no, no me ayuda el Estado, sólo me ayuda mi estado de ánimo y no resignarme a una parálisis vital que no nos merecemos ni los míos ni yo mismo.

Y lo de la pena, ¿qué queréis que os diga? A mí quienes me dan pena son todos aquell@s que tanto sobre ruedas o sin ellas no encuentran el camino correcto para caminar por esta vida. Eso sí, corren mucho, pero no llegan a ninguna parte.

Hoy he circulado un ratito por la mañana. He bajado al pueblo, me he tomado un té verde en ese lugar de encuentro que es El Picarol. Le he encargado unos robellones a un gran y joven amigo mío y nos hemos dado un largo y profundo abrazo. Esos robellones que nos comeremos el domingo en casa de otro gran amigo y su encantadora esposa. Es un amigo que también usa las ruedas, pero no para caminar sino para trabajar. En fin, dónde está la pena si todo me va sobre ruedas. Pero que nadie se olvide que las ruedas me las he proporcionado yo. Porque el estado de bienestar no existe ni en los presupuestos generales del Estado.

Jolines, parece que me ría de mí mismo, no dejo de sonreír… ni lo haré. Al menos en sonrisas forever.

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