Sonrisasforever

Una invitación a la reflexión

martes

3

marzo 2015

2

COMENTARIOS

Historia de un día cualquiera

Escrito por , Publicado por Sonrisasforever

Tengo que escribir algo para el blog y no se me ocurre nada que pueda interesar a los demás. De pronto, he pensado: ¿y si cuento lo que me ha ocurrido hoy, un día cualquiera? Igual le interesa a alguien.

Estaba profundamente dormido, inmerso en un interesantísimo sueño del que ya no recuerdo casi nada. Eran las 9:15 de la mañana y todavía faltaban quince minutos para sonar el despertador cuando, de repente, ha sonado el timbre de casa. Como casi siempre, desde hace un tiempo, me he asustado. Me he dirigido a la ventana del servicio contiguo al dormitorio y he mirado al exterior. Era un transportista muy joven que venía a recoger un paquete que representaba la devolución de una de esas compras compulsivas provocadas por el comercio on-line. ¡Ya voooy! He susurrado mientras deambulaba en busca del albornoz que me permitiera eludir el escándalo público. A la vuelta al dormitorio he apagado el despertador y me he reincorporado al sueño anterior (para entonces aún lo recordaba). Me he despertado a las 11 de la mañana, me he duchado (hoy no tocaba afeitar), me he comido un plátano (de Canarias, claro) y he bajado al despacho a hurgar en internet.

A las 12 de la mañana me dijo mi terapeuta que vendría, aunque él siempre viene a la hora exacta aprox. Durante la hora larga que estuvo conmigo no recuerdo casi nada, solo que tenía un nuevo sueño de sensaciones liberadas del dolor continuado. Al poco tiempo, y siguiendo con las sensaciones vino mi hija acompañada de la suya. A partir de ahí, todo me pareció una gran realidad, no me apetecía soñar. Fui a buscar a mi mujer y comimos los tres ante la mirada preciosa de Roma, nuestra nieta. Luego comió ella masacrando los pechos de su madre y posteriormente engullendo un biberón. Yo levanté sus pequeñas axilas buscando un pan debajo del brazo pero no lo encontré.

Escuché el debate sobre el estado de la Nación, ese debate que yo titulo “Y tú más”, ese debate entre grandes oradores especialistas en descalificaciones e insultos “patéticos”. Menos mal que en el Canal 33 vi a mi yerno en un programa constructivo y me gustó mucho más, con muchas menos palabras transmitió mucho más, tanto como de dar vida a cosas que por sí solas no la tenían. El ser humano en positivo, en creativo, en innovador, nada político, todo práctico.

Es más de la una de la madrugada y pienso que para ser un día cualquiera, no está mal, la frase la dejo para otra semana. Si os ha gustado este artículo, me lo decís. Cuando me vuelva a ocurrir que no sé qué contar os explicaré la historia de un día cualquiera. Ahora me voy a dormir… y a soñar… y a sonreír.

2 Comentarios

  1. ROSA

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.