Sonrisasforever

Una invitación a la reflexión

sensaciones Archivo

Lunes

4

mayo 2015

0

COMENTARIOS

Endorfina

Escrito por , Publicado por Sonrisasforever

endorfinas

No es un medicamento químico aunque su nombre se deriva del francés, endo y morphine (morfina). Es una sustancia natural que se produce en el encéfalo y que bloquea la sensación de dolor y que provoca sensaciones emocionales placenteras.

¡Ostras! He pensado. ¿Cómo podría averiguar qué provoca la creación de endorfina? Podría apaciguar mis constantes dolores al mismo tiempo que mis sensaciones emocionales serían placenteras. He mirado en las etiquetas de este blog las palabras más usadas por mi hija y por mí. Como los dos escribimos como sentimos, eso me podría ayudar. La primera destacada: SONRISAS, lógico teniendo en cuenta el nombre de este blog y su propósito; la segunda: VIDA, normal, sonríes porque tienes ganas de vivir intensamente y motivos para ello; la tercera: AMOR, ahora entiendo lo del amor incondicional que es el verdadero amor. A veces no me encuentro muy bien, tengo a mi mujer a mi lado y nos cogemos la mano, sonreímos, apretamos fuerte pero delicadamente nuestras manos y me encuentro mejor y tengo sensaciones emocionales placenteras, la endorfina. Y cuando estoy con Emma, mi nieta mayor y me dice “te cuá” (te quiero) juego con ella con una vitalidad que no tengo y no percibo el dolor, y emocionalmente no os digo nada. Igual que cuando estoy con Roma, la nieta pequeña que como me siga produciendo endorfina cuando la beso no sé si podré contenerme y me la desayune. La cuarta casi empatada con el amor está: AMISTAD, quizá porque la amistad verdadera no deja de ser una forma más de amor incondicional. Si no por qué cuando estoy destrozado de dolor por mis excesos abuelísticos y viene mi terapeuta y amigo incondicional interpreta con sus manos y su corazón una sinfonía sublime que extrae toda la endorfina que subyace en el espacio infinito y la transmite a todos mis sentidos que la acogen con el suspiro feliz del agradecimiento.

Ya lo sabéis, si queréis fabricar endorfinas, sonreír, amar, compartir… o sea, vivir.

Lunes

3

febrero 2014

0

COMENTARIOS

Prefiero transmitir que comunicar

Escrito por , Publicado por Sonrisasforever

 

images

 

A lo largo de mi vida profesional y personal me han dicho muchas veces que era un buen comunicador. Eso, en lugar de halagarme, me llegó a preocupar. Mi intención y esmero nunca han sido contar cosas sino transmitir cosas, ya sean experiencias, sensaciones y también, claro está, sentimientos sin los cuales la vida no tendría sentido.

Parece lo mismo “comunicar” que “transmitir” pero, no. El que comunica puede que sea escuchado pero no necesariamente comprendido, no llega dentro. Contrariamente, el que transmite siquiera necesita ser escuchado. Una simple mirada, una sonrisa sincera, un aliento que se percibe… y por qué no, unas palabras que sean creíbles y coherentes con la esencia de quienes las pronuncian…

Transmitir es vivir fuera de uno mismo, es compartir tu vida con la de aquellos que tú has elegido o a los cuales has llegado. Qué difícil es transmitir y qué fácil comunicar. Los periódicos comunican, los políticos nos comunican, los médicos me comunican, el vecino me cuenta, los profesores explican (o tratan de hacerlo). Pero ¿quién transmite?

Desde este blog “os comunico” que mi intención no es contaros cosas, mi intención es transmitir cosas. A ver si lo consigo, me conformaría en lograr, mientras tanto, que sigáis sonriendo.

Lunes

1

julio 2013

1

COMENTARIOS

Colores invisibles

Escrito por , Publicado por Sonrisasforever

colores

Le pregunté a un amigo mío invidente de nacimiento, en uso de la confianza que nos profesamos, ¿qué es para ti el color azul? Su respuesta me invitó a un posterior análisis personal. “El color azul me sugiere la textura del mar”. Para él, privado del aspecto cromático de las cosas, éstas adquirían la categoría de sensaciones internas. Asimilaba el color azul con el tacto fluido del agua, con la caricia finalista de las olas en la orilla, el sabor salado y la fragilidad de un invisible castillo de arena. Había convertido lo que para los demás no era más que un envoltorio, un reflejo, algo inerte, en un cúmulo de sensaciones, de estímulos, de recuerdos de infancia, de tacto, de vida más allá de la nada invisible.

Me hizo pensar que las cosas no son de uno u otro color sino como las percibimos. Supongo que de niño le explicaron que el mar era azul y por eso asimilaba ese color con el mar. Sin embargo, el agua del mar solo se manifiesta azul cuando permanece expuesta al reflejo de un cielo despejado. Alguien que hubiera perdido un ser querido en medio de un mar embravecido bajo un cielo oscuro, taponado por una espesa capa de nubes tormentosas, le hubiera sugerido que el mar era de color negro.

Cuando se conocen hechos o personas a través de sensaciones que provienen del conocimiento compulsado de los mismos, por encima de las apariencias que reflejan, se está más cerca de la verdad. Lo otro, la opinión precipitada y subjetiva, la apariencia, el color que toman las cosas reflejadas en los intereses partidistas y particulares, no son más que una constatación de que todo es lo que es… dependiendo del color del cristal con que se mira.